Aquiles Balaudo, el muchacho que nos llena de orgullo cada vez que escuchamos hablar de natación

Si nos sorprende que haya atletas que corren 42 kilómetros, cómo menos nos generaría admiración que haya deportistas que nadan casi 60. Además con las condiciones que la naturaleza impone, que en esta Maratón Santa Fe-Coronda fueron durísimas, por la temperatura ambiente, el calor y la humedad reinantes, y lo bajo del río.

Mariel Loyato hablaba de su psicólogo deportivo, de alguien que le dé sostén mental al esfuerzo físico. Eso le permitió llegar y completar el recorrido, a pesar de los pesares.

Aquiles Balaudo quizás, desde el vamos, era el competidor con mayor “auto-presión”, junto con Martín Carrizo, ya que los dos tenían experiencia en la prueba pero no habían podido llegar al podio. Incluso ambos fueron cuartos en su momento.

Carrizo lo consiguió, a los 33 años. El nadador galvense tiene mucha cuerda todavía, sus brazos en alto y los aplausos más sostenidos de toda la tarde en la costanera corondina, fueron un premio especial.

Es verdad, faltó el podio, ese objeto tan deseado. Fue uno de los punteros durante la primera hora de competencia, supo lo que era darse vuelta y verlos a todos detrás. Luego los condicionamientos de la tremenda carrera lo premiaron con un noveno puesto, tras más de nueve horas y media de faena.

Pero no se olviden que hace tres años pensó en dejar. Su fortaleza espiritual y su don de perseverancia lo pusieron en el agua nuevamente. Este año le pasó lo mismo que a la mismísima maratón, arrancó de nuevo y todavía tiene tiempo de ir por más objetivos. Hace 12 años que compite internacionalmente, fue uno de los seis mejores del mundo en 2024 y todavía falta mucho para cosechar.

Además, se cumplió lo que pedía previo a la competencia: “Se destaca de otras en el mundo, por el acompañamiento de la gente, que no se pierda, no importa si hay candidatos argentinos, o no. La gente tiene que apoyar, tiene que disfrutar, hacer la fiesta, ellos son los culpables de que esta carrera sea distinta a los demás. Como se dijo en otras ocasiones, esta maratón tiene que ser la maratón de la gente, reencontrarse con la competencia más tradicional de aguas abiertas y disfrutar de un domingo distinto, acompañando a los nadadores, bajo el sol y con todo el colorido. Esperemos disfrutar de eso porque es muy emocionante”.

La maratón volvió a la vida. Balaudo se tiró otra vez al río, para representar a los galvenses, a los deportistas de la región, a la provincia y al país. Lo hizo con la humildad que lo caracteriza y en esos brazos en alto, en ese rostro que quiso seguir sonriendo a pesar del cansancio, está el premio de un tipo que no baja nunca los brazos, porque los tiene siempre dispuestos para nadar y seguir siendo un ejemplo adentro y afuera del agua.

Aquiles Balaudo, el muchacho de Ceci, el galvense que nos llena de orgullo cada vez que escuchamos hablar de natación.